jueves, 19 de mayo de 2011

LUZ, CÁMARA Y BESO



La posibilidad de que dos personas coincidan en un sentimiento es tan grande como las posibilidades de encontrar poder encontrar el sweater que tanto quieres con hartos colores pero no demasiados. Y cuando sin más, ¡paf! Aparece junto a ti. pero como era un día en el cual no ibas preparada a encontrarlas, no sabes si llevas dinero suficiente para comprarlas, no sabes si estarán en tu numero, etc. Resulta al final que si esta en tu numero pero o llevas dinero, pero como te gustan tanto corres por el dinero a tu casa y vuelves para comprarlas porque sabes que era lo que tanto querías y se acomoda a tus gustos y accesibilidad.
Mientras pensaba en mis botas y lo mucho que quería encontrarlas, Florencia me llamó. Como lo hacemos usualmente mientras estamos en el periodo de universidad.
Hace un tiempo me venía contando en las muchas ganas de que tenia de contarle a señor acertijo todo de una buena vez pero que sus dudas sobre si él sentía lo mismo por ella no la dejaban, hasta el día de hoy. La llamada de hoy tenia palabras nuevas, nuevas actitudes de señor acertijo hacia ella.  Esta vez ya no existían solo señales de que debía actuar, ahora eran carteles iluminados con frases como” hey! Estoy aquí y quiero besarte” aunque bueno esto era a mi parecer según lo que me cuenta Florencia cada semana vía teléfono móvil.
La actitud nueva de Señor acertijo ya no era tan distante y las preguntas o comentarios que cada día hacia, eran como tratando de buscar información, tal como un perro sabueso en busca de su pista. ¿era realmente eso o yo me estaba aprontando? Pero entonces porque ese cambio de actitud, una actitud que no se repetía con el resto de sus amigos según lo que me decía Flo. Además las repetidas frases de ¡quédate este fin de semana, Florencia! eran algo inusual antes en señor acertijo pero que ahora lo estaba ocupando muy a menudo.
Pese a todo esto Florencia no se siente segura de decirle algo, o de hacer algo. siendo que a mi parecer esta como en vitrina con los labios estirados hacia Florencia.
¿Por qué algunas veces actuamos de inmediato cuando no sentimos algo de verdad por alguien y lo hacemos solo porque se da la oportunidad, y cuando  sentimos algo realmente algo por alguien y también se da la oportunidad a veces no actuamos?  Muchos pueden pensar porque las mujeres sienten miedo a que les rompan el corazón, etc. Está bien puede ser en algunas pero existen otras que  no actúan hasta ver fuegos artificiales saliendo del individuo como los del año nuevo, por el simple hecho de que puede afectar a nuestro orgullo. Si, las mujeres también podemos ser frías y mas que pensar en el miedo de sufrir, pensamos en que  si esto no resulta ellos van a quedar como los tipos cabrones que nos derretimos a sus pies, y nosotras como las ilusas que caímos en su juego o como las locas que nos pasamos una película entera con el sin existir el porqué. Sin embargo existen otras mujeres a las cuales todas pertenecimos alguna vez, y estas son las que no temen a sufrir, ni tampoco a hacer el ridículo, ellas tan solo hacen lo que sienten y quieren hacer. Y es a estas a las cuales debemos tener como post-it en nuestra frente para que cada vez que nos veamos al espejo recordemos lo que debemos hacer. Al fin y al cabo el que no se arriesga no cruza el rio y si tanto miedo tenemos de no decir las palabras adecuadas, un beso siempre soluciona todo problema para expresar lo que sientes.

martes, 10 de mayo de 2011

A PALABRAS NECIAS, TACONES FUERTES



Millones de mujeres han sentido envidia en su vida por lo menos mas de cinco veces dentro de ella. Por el cuerpo de la otra, por el novio de la otra, por la ropa de la otra o por simplemente porque no tienen nada más interesante que hacer, o simplemente es una temporada mala para las películas y series de televisión.
Pero ¿hasta qué punto la envidia pasa de ser algo normal a algo completamente patético?¿Es posible que algún día esa envidia desaparezca?
Hace un tiempo aparte de la típica gente que siempre habla de ti y tu las reconoces muy bien porque no hay modo de que se puedan llevar bien, existe una persona de la que antes siempre recibía el comentario en boca de otra persona, que estaba diciendo tal cosa de mi. Que yo era una perdedora, sin sentido de moda, flaca sin gracia y bueno en una sola palabra una perna. Sin embargo nos olvidamos de todo esto, pero al tiempo después llegan a mis odios los comentarios de una fuente muy confiable, que esta persona nuevamente estaba hablando de mi y que en ningún momento lo había dejado de hacer solo que ahora el comentario ya no era el de que yo era una perna, sino que ahora yo era una zorra. Vaya al parecer tuve un avance, de ser un metal pasé a ser un animal, lo cual me tiene muy contenta. Pero aun no entendía porque tenía como prioridad hacer comentarios sobre mí. En realidad si lo entendía y era la famosa envidia. Lo que no tenía lugar en mi cabeza, era como podía ser tan sínica durante el tiempo que yo no sabía sobre esto.
Porque estas personas mejor no se compran una vida con la famosilla tarjeta de crédito redcompra y así acumulan millas lanpass y se van lejos donde nos dejen tranquilas. O mejor, porque no se compran un naipe para que tengan algo en que entretenerse, porque así, aunque no tengan amigos pueden jugar al solitario.
Lo que realmente me impresiona de estas personas, es que tienen una capacidad para poner atención en tu vida, y sobretodo esa capacidad increíble para llevar nota de todo lo que haces. Son casi como periodistas de farándula, todas las noticias que tienen las tergiversan para su bien y tienen la primicia de la primicia y jamás dejan de hablar sobre lo que te pusiste o lo que hiciste. Incluso son más fieles que los típicos fans de los cantantes o actores de películas. Lo más chistoso de estas personas obsesivamente envidiosas es que tal como pasa cuando ves a una modelo en televisión y tu novio esta baboso y dices “ no es tan linda como parece, también”,  “yo creo que en persona sin tanto maquillaje es horrible”, o “pero no te apuesto que es muy pesada y no tan simpática como yo”, pero después compramos la ropa muy parecida a la de ellas a modo de imitarlas, así mismo ocurre con estas locas que después de hablar pestes de ti vez que se compraron una chaqueta muy parecida a la tuya. Y es cuando te preguntas “¡hey! ¿Tú no me odiabas tanto?¿ Porque ahora intentas parecerte a mi?
Sin embargo no le tome gran importancia a esta persona total al final ¿Quién es ella para mí? Nada absolutamente.
 Isidora me apoyo completamente en mi posición cuando le conté la nueva noticia. Al fin y al cabo siempre hay gente que le interesa hablar de ti. No es la primera vez que me pasa esto, ni tampoco será la última vez. Al fin y al cabo es el precio que debemos pagar todas las solteras y algo conocidas. Además si tengo a mis amigas y mi celular aun suena los fines de semana, no existe tiempo para envidias y comentarios sin argumento alguno. Porque a diferencia de ellas, yo si tengo vida y me agrada hacer sonar mis tacones así no debo preocuparme de los comentarios de personas externas porque no los oigo. 

martes, 26 de abril de 2011

HACIA LA CRISIS DE LOS 21

En el mundo hay millones de mujeres, todas de distintas edades, unas que aparentan menos de lo que tienen, lo que para algunas es causa de envidia y comienzan a llamarlas “yeguas”;  otras que aparentan mas de lo que tienen lo que les provoca una depresión endógena bipolar triple; otras que simplemente aparentan lo que tienen pero estos casos suelen ser muy escasos; por otra parte están las que desean aparentar mas edad y se visten de acuerdo a lo que desean aparentar; sin embargo hay algunos casos patéticos de gente que desea aparentar menos edad a una edad que ya la ropa no puede hacer milagros, vistiendo de una forma ridículamente infantil con la cual jamás podrían parecer mas jóvenes, incluso lo único que consiguen es verse patéticas y demostrar que tienen un tornillo menos en su cabeza.  
Pero el tema de la edad no pasa por un tema solo físico, del no querer mas arrugas, del querer cambiar la cara de bebe que tenemos hasta el momento. No, también las mujeres, pasamos por distintas crisis a lo largo de nuestra vida.
La primera crisis es la crisis de pasar de niña a adolecente, comenzamos a coquetear con los niños que antes solo le pegábamos o simplemente los ignorábamos, a querer vestirnos de otra forma y por sobre todo empezamos a refutar todo o la mayoría de las cosas que nuestros padres nos dicen.
Luego la segunda  crisis a mi parecer es la que estoy viviendo ahora el pasar de adolecente a una persona ya mas adulta. Te das cuenta que la forma que tienes de pensar ha sido algo inmadura, te das cuenta que por primera vez el volante de tu vida lo tienes en tus manos y ya no tienes un copiloto que te diga ¡cuidado atajo a la derecha sigue tu camino no te desvíes! Ahora es cuando comienzas a escuchar la vocecita interior que antes lo único que hacía era meter ruido, te das cuenta que el tiempo de ser chica rebelde acabo, y es hora de madurar, ahorrar dinero para tu departamento de soltera, o quizás el auto que tanto vas a necesitar cuando salgas de la universidad.
Isidora paso por esto el año pasado y me había advertido de que esto ocurriría conmigo, Florencia no sé como lo habrá vivido en ese tiempo aun no éramos amigas.
Ahora entiendo el hecho de que ya no me interesa coquetear con el primer chico que se cruza en mi camino, tres años soltera fueron suficientes para aprovecharlos. Si quizás coquetear con el chico que ahora demuestra un poco mas de cabeza y menos de músculos y sonrisas agradables. Aunque seamos sinceras si es guapo también ayuda, pero ya no es lo más importante que tienes en tu lista de hombre ideal. Si es que aun tienes esa lista de hombre ideal. En mi lugar hace mucho tiempo me deshice  de ella.
Luego está la crisis de los 25, esta es la crisis que crees que pasas de adulta a un poco mas adulta, en realidad no tiene muchos cambios mas allá de que ya puedes estar trabajando o tal vez no, pero lo importante de esta crisis es que te comienza a dar porque estas más cercana a los 30 y si estas cercana a los 30 estas más cerca de los 40 y comienza todo un caos psicológico.
Luego la famosa crisis de los 30, pero esta según lo que he sabido da solamente si estas soltera, porque ya ves que muchas personas de tu alrededor están casadas o por lo menos conviviendo en un mismo departamento o casa. Además nos aterra pensar cuando estamos en los 35 el hecho de pasar de la adulta sexy para muchos (bueno si nos logramos mantener en buena figura) a una vieja, arrugada como pasa y con unos kilos demás. Hacemos hasta lo imposible porque eso no llegue a pasar jamás. Nos embetunamos en cremas milagrosas, y en clases intensivas de yoga o gimnasio las cuales cuando éramos mas jóvenes solo la teníamos como pasatiempo, pero ahora es más que una obligación sagrada.
Finalmente la crisis de los 40, definitivamente no queremos la depresión de la menopausia, no queremos vernos menos atractivas ni tampoco menos calientes que antes, por nada del mundo que nos llamen abuelitas si aun ese espíritu no ha florecido en nuestro instinto.
Sin embargo después de esta edad asumimos las canas, arrugas y las llamamos experiencia de vida y nada ni nadie nos puede refutar lo que digamos porque nuestra experiencia nos dice lo contrario. Además estamos más cerca de dios jajajajaa.
A esta edad es cuando nos volvemos lo nuevos rebeldes y vivimos disfrutando el dinero que nos queda y el hecho de que ya no somos ejemplo de vida para nadie.

viernes, 8 de abril de 2011

JERONIMOOOOOO



Por cada segundo que pasa alguien está haciendo algo por algún impulso que sintió,  algunas veces es creado por algún amigo que te llama para salir a festejar, o por algún instructor de paracaidismo que te dice “uno, dos, ¡tres! ¡Salta!” y te da un pequeño empujón por la espalda. Pero también existen esos impulsos internos que aparecen y te hacen hacer cosas en fracciones de segundo sin que te des cuenta. Por ejemplo cuando tomas tu teléfono  porque te acordaste de alguien y después dices “¡demonios! Porque hago cosas sin pensar se supone que él me llamaría” o en otras palabras “#%$%& /(()/(  $#$#$””$    $#”$#””!”#!#%&$!#$%$&, no importa”.
Muchas veces nuestros impulsos nos llevan a hacer cosas que no debemos como lo es cuando nos enojamos y tiramos nuestro celular lejos y queda en mil pedazos, por suerte a mi no me ha dado ese impulso aun. Pero también existen muchas otras nos llevan a algo realmente bueno, como por ejemplo cuando besamos a alguien que nos gusta sin pensar en absolutamente nada. Solo lo hiciste porque lo sentiste.
Yo me considero una mujer muy impulsiva, que no siempre pienso bien las cosas antes de hacerlas. Como hoy, que me dio uno de mis arrebatos. Tome las tijeras de pelo, mire mi pelo y zas en tres segundos ya tenía mi cabello más corto y con un nuevo look. Y es que considero que en la vida tenemos tan poco tiempo para hacer las cosas que debemos hacerlas apenas se presente una mínima oportunidad. Aunque hay veces en que en vez de abrir mi boca debería mantenerla cerrada, pero eso es como pedir peras a un manzano.
También existen lo impulsos que le pasan a otras personas pero que a ti te afectan directamente. Y  hoy antes de cortarme el pelo recibí una muestra de ello, era Señor Interesante, si bien no tengo nada claro sobre lo que pienso sobre él, si es que cuando hablamos me entretiene bastante y podemos hablar fácilmente un largo rato por celular sin darnos cuenta de aquello.
Dentro de todos los arrebatos que tuvo señor interesante en esa llamada, hubo uno que fue el más impulsivo de todos pero el cual yo debía realizar, y era viajar hasta donde el está viviendo por todo el fin de semana.
¿seré capaz de irme a otra ciudad solo por sentir el impulso de ir, como ya lo he hecho otras veces? O ¿tendré el síndrome del cobardismo? Lo único que sé es que tras toda impulso hay algo nuevo por vivir y aprender. 

jueves, 7 de abril de 2011

LA CIUDAD CON SUS SUEÑOS Y SUS DUEÑOS




Muchos astrólogos, maestros de yoga, meditación etc. Dicen que el mundo está lleno de señales, mundos alternos y por supuesto un subconsciente que mientras dormimos piensa el porqué de muchas dudas que hemos tenido estando despiertos. Quizás de ahí el dicho lo consultaré con mi almohada. Pero ¿Por qué es más fácil solucionar un problema sin ver nada, en vez de hacerlo cuando estas con todos tus sentidos están funcionando?
Siempre pensé que el hecho de que las cosas no funcionaran con señor inesperado fue exclusiva responsabilidad de él y de ninguna forma mía. Sin embargo tuve un raro sueño donde me auto mostraba que jamás lo había llamado, sí le había mandado mensajes, pero el siempre me dijo que le cargaban los mensajes, siempre era mejor escuchar la voz de la persona. Quizás ahora que lo pienso, puede ser porque un mensaje es muy pensado y poco natural, en cambio hablar “directamente” con la persona hace que  pienses menos las cosas y digas lo que realmente quieres decir.
En fin recordé que el por un tiempo siempre me llamaba y que hubo un tiempo en que no supe mucho de sus llamadas mi celular tenia mas telarañas que mi billetera los fines de semana. Lo que a mí me molestaba pero¿ porque lo hacía? si yo también me aburría de ser siempre la primera que establece una conversación con una persona y esa persona jamás se digna a cambiar de rol.
Desperté algo confundida a medida que mis funciones cerebrales iba despertando, mas me confundía. Sin embargo al caer la noche quise llamarlo, quizás impulsada por mi sueño, quizás porque lo extrañaba, en fin , pueden existir muchos motivos por el cual se me ocurrió realizar esa llamada. Lo intente solo una vez si no contestaba era porque era mejor estar así como estábamos.
Tome el teléfono sonó una vez, dos veces, tres, cuatro y el buzón de voz apareció. Decidí colgar el teléfono y dejar todo hasta aquí ahora si podía decir que había intentado todo para que funcionara.
Después del intento fallido de llamada pensé en todas las cosas que podíamos hablar y hacer sin importarnos lo que el resto podía pensar. Jamás me dijo como yo era, simplemente el me aceptaba por lo que era con él. Y yo era feliz no importaba nada mas cuando estábamos juntos solo éramos el y yo, el “como”, no tenía importancia alguna.
En cierta forma quizás esta gente loca de los horóscopo tiene algo de razón. Los sueños no te dicen que hacer para lograr algo, si no que te demuestran el porqué. 
Quizás pude ponerme en el lugar de él y pude entender que eres feliz con una persona porque da lo mismo como eres porque en ese momento te olvidas de ti y solo te dedicas a vivir la vida a contratiempo. 

miércoles, 6 de abril de 2011

LOS SECRETOS DE UNA PIZZA



Desde el principio de la historia existen los secretos. Los tuvo cleopatra, la virgen maría, Madonna y por supuesto también los tengo yo. Pero los secretos jamás han sido de una persona siempre existe ese cómplice, esa persona con complejo de caja de cofre de oro y esas personas son las amigas. Por mucho que los hombres traten de pensar que nosotros guardamos un secreto es algo más que imposible siempre hay una amiga que lo sabe todo. A menos que el secreto a guardar te lo haya contado tu amiga, eso cambia mucho las cosas.
Existen muchos niveles de secretos. Están los que puedes contar sin ningún problema a una amiga mientras estas sentada afuera de un concurrido local de comida, o mientras esperas la luz verde en la esquina de Ricardo Lyon con providencia. Están también los secretos que ya no lo puedes contar con tanta gente alrededor ya sea porque te causa que te ruborices algo si alguien escucha de lo que hablas y se lo cuentas solo a tus amigas. Por otra parte están los secretos que tan solo los puede saber una amiga que ya ha pasado por algo parecido a lo que estas pasando en este momento, como por ejemplo cuando hablas de sexo y otros secretos que simplemente nunca fueron secretos si no que más bien una estrategia, por ejemplo cuando le cuentas un supuesto secreto a el mejor amigo de tu ex porque sabes que él se lo contará a tu ex y si tu estrategia fue bien diseñada todo puede salir tal y cual como tú quieres.
Contar un secreto a tu amiga es algo mas aliviador que cuando le decías a tu mama que fuiste tú la que rompiste su labial favorito. Definitivamente no lo puedes contener.
Algo parecido me paso con Isidora. Mientras salíamos en busca de sushi para el almuerzo nos pusimos al día de todas las cosas que nos habían pasado. Como no encontramos un buen local de comida japonesa con mesas disponibles terminamos en un famoso restaurant de pizza. Cuando ya no teníamos más que contar llego el momento en que llegó a mí el vomito verbal. Tenía que contarle algo que había intentado mantenerlo como secreto por la promesa que le había hecho a señor free pass pero que sin embargo no pude contenerlo mas. Cuando al fin le conté de mi secreto con olor a bodega, ella también aprovecho el momento y me dijo casi el mismo secreto con olor a bodega aunque en el de ella no involucraba a señor free pass.
Pero ¿que sucedía con los hombres? Saben guardar secretos que esconden con las mujeres. Si son infidelidades por supuesto que sí, pero ¿sabrán guardar esos secretos que quizás no tienen mayor importancia para ellos pero si para nosotras? Pensé en una de las tantas situaciones que me he encontrado queriendo que algún amigo guarde un secreto y que al final termino llegando a una fiesta y todos me quedan mirando, comenzando a reír o como en otras ocasiones comenzando a molestarme con alguna persona. ¿era que había escogido mal la persona a la cual le conté mi secreto o definitivamente los secretos no son secretos? Creo que los secretos existen solo cuando a las personas involucradas le conviene más guardarlo que decirlo, simplemente porque sentimos miedo de que lo sepan o porque no estamos seguras de lo que hicimos, sentimos o pensamos.
sin embargo, no existe duda alguna que en el periodo de conquista se hace más interesante cuando hay un secreto que guardar.


lunes, 28 de marzo de 2011

UN GOLPE DE OTOÑO



Todos los días en el gran Santiago son ajetreados y es lo que amo. Pero lo que diferencia una tarde de Santiago en verano y otra en otoño, es que por la baja de temperatura y el poco tiempo que tienes en otoño, lo único que deseas es volver a casa temprano acurrucarte con alguien que le agrade también de tu compañía y quizás un café recién preparado. Ya no es como en el verano que lo único que deseaba era darme una ducha de agua tibia porque ni loca me daba una ducha de solamente agua fría, para luego tomar mi mejor vestido en conjunto a los mejores zapatos y salir de parranda o algún lugar donde poder pasar el calor en conjunto a tus mejores amigas o bueno porque no a algún hombre soltero que también requiera de una compañía.
Hace una semana atrás el otoño ya había sido anunciado sin embargo aun no se hacía presente lo cual me tenia sin importancia, pero finalmente hizo su entrada triunfal con su aire de triunfador y demostrarme que ya estar soltera no me era agradable.
Si bien siempre tenemos quienes nos rodeen y nos levanten más que algo el ego, y algunos días más que otros, a veces las mujeres necesitamos sentir algo más que ego y mas que sentirnos deseadas, a veces las mujeres necesitamos llegar a casa y saber que hay alguien quien está ahí esperándonos o tan solo llegar a casa y que tu teléfono suene y alguien te diga del otro lado del teléfono, en cualquier parte del mundo: “hey cariño te adoro”.
El estar rodeada de gente no quiere decir que te vas a sentir siempre acompañada y no siempre el tener gente interesada en ti quiere decir que de verdad le gustas o que signifique amor. Sin embargo de vez en cuando es necesario. Pero para mí hoy, no es así. Hoy necesito más que palabras coquetas o halagos, necesito realidad.
Lo malo de sentir todo esto y no poder tenerlo es el hecho de darme cuenta de que realmente le temo a todo esto del compromiso y que una vez que comienzo a interesarme de verdad por una persona y esa persona también en mi, mi espíritu de atleta aparece sin previo aviso, mis pulsaciones se  aceleran, y las ganas de salir corriendo son inevitables. Quizás todo esto se deba a mis últimas relaciones fallidas o tal vez a todas las películas y canciones de amor comerciales que salen hoy en día. Tal vez si tal vez no.
Pero de lo que si se es que la mejor manera de no sentirme así es sintiendo amor y compañía de verdad  de mi gran amiga Isidora con un trago de happy hour en algún lugar de moda en Santiago y para terminar con la compra de un gran vestido para que se luzca en la gran ceremonia donde las parejas se juran amor eterno en una fría noche de otoño, en los vestidos con más tiempo de preparación que ningún otro.
Si por algo creo en el amor es porque al igual que las hojas del otoño en cualquier momento vuelven a crecer.